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España no tiene un problema de cargadores: tiene un problema para activarlos

La red pública de recarga ya supera los 56.000 puntos operativos. Una cifra que parecía inalcanzable hace apenas unos años. Pero detrás de ese titular positivo se esconde otro dato mucho menos conocido: 17.073 cargadores ya están instalados físicamente y siguen sin dar servicio. Uno de cada cuatro. Y ahí está el verdadero problema.

Cargador de coche eléctrico instalado pero sin activar en España - la paradoja de los 17.000 puntos de recarga no operativos en 2026

España ya supera los 56.000 puntos de recarga públicos operativos, pero otros 17.073 siguen instalados sin dar servicio

Hace unos días publicábamos en Electromovilidad 24 que España ya ha superado los 56.181 puntos de recarga públicos operativos, según los últimos datos de AEDIVE y Europa Press. Una cifra que refleja un crecimiento sostenido y que sitúa al país en una senda positiva dentro del mapa europeo de la electromovilidad.

Pero hay otro número que aparece mucho menos en los titulares y que, en mi opinión, merece toda la atención: según el Barómetro de Electromovilidad de ANFAC correspondiente al primer trimestre de 2026, existen en España 17.073 puntos de recarga instalados que todavía no están operativos. Físicamente están ahí. Conectados o no a la red. Pero los conductores no pueden usarlos.

Si sumamos ambas cifras, España tendría en este momento más de 73.000 puntos de recarga desplegados. Una red que, sobre el papel, es muy diferente a la que experimentan quienes intentan cargar su coche eléctrico cada día.

La buena noticia: 56.000 puntos y subiendo

No quiero empezar por la crítica sin reconocer lo que está funcionando, porque sería injusto con el esfuerzo real que se está haciendo.

Según los datos publicados por Europa Press a principios de junio de 2026 y basados en cifras de AEDIVE (Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso del Vehículo Eléctrico), la red pública de recarga en España creció más de un 12% en los últimos meses, superando los 56.181 puntos operativos. [Fuente: Europa Press, 4 de junio de 2026]

Lo más destacado no es solo el volumen total, sino la tipología de lo que se está instalando. La carga rápida y ultrarrápida está creciendo a ritmos superiores al 20%, lo que significa que la red no solo se hace más grande, sino también más útil para quienes hacen viajes de media y larga distancia. Ese es exactamente el tipo de infraestructura que convence a los indecisos.

✅ Datos positivos de la red de recarga en España (junio 2026):

  • 56.181 puntos de recarga públicos operativos, según AEDIVE
  • • Crecimiento superior al 12% en pocos meses
  • • Los cargadores ultrarrápidos crecen a más del 20%
  • 2.005 nuevos puntos dados de alta solo en el primer trimestre de 2026, según ANFAC

España, que durante años fue uno de los países europeos con menor densidad de recarga pública en relación con su tamaño y parque de vehículos, está cerrando esa brecha. Y eso es una buena noticia que hay que nombrar.

La paradoja: 17.000 cargadores apagados

Pero ahora viene el dato que debería estar en todas las conversaciones sobre movilidad eléctrica en España y que, sin embargo, apenas ocupa espacio en el debate público.

El Barómetro de Electromovilidad de ANFAC del primer trimestre de 2026 recoge una cifra que no tiene fácil justificación: 17.073 puntos de recarga están instalados en España pero no están operativos. [Fuente: ANFAC, Barómetro de Electromovilidad Q1 2026]

Como recoge Auto Bild España, eso significa que aproximadamente uno de cada cuatro cargadores desplegados en el país no puede ser utilizado por ningún conductor. [Fuente: Auto Bild España]

Y lo que resulta especialmente llamativo es la tendencia: según El Independiente, esta bolsa de cargadores inoperativos ha crecido un 50% en el último año. Es decir, se instalan cargadores a buen ritmo, pero el ritmo al que se activan es claramente inferior. [Fuente: El Independiente, 7 de mayo de 2026]

⚠️ La brecha que nadie quiere hablar:

  • 56.181 puntos de recarga operativos en España
  • 17.073 puntos instalados pero no operativos
  • • Total desplegado: más de 73.000 puntos
  • • La bolsa de cargadores inoperativos creció un 50% en el último año
  • • Ratio de inoperatividad: casi 1 de cada 4 cargadores instalados

Dicho de otra forma: si todos los cargadores ya instalados en España estuvieran funcionando, tendríamos una red de más de 73.000 puntos. Sin invertir un euro más. Sin instalar nada nuevo. Simplemente activando lo que ya existe físicamente.

¿Qué está fallando?

La pregunta obvia es: ¿por qué un cargador que ya está instalado no funciona?

Los operadores invierten. Las empresas energéticas siguen desplegando infraestructura. Los fabricantes llevan años reclamando más puntos de recarga. El dinero, en muchos casos, ya está comprometido. El cargador, físicamente, ya está ahí.

El problema aparece en el espacio que hay entre la instalación y la puesta en marcha. Y ese espacio, en España, está lleno de obstáculos que tienen un nombre concreto: burocracia y fragmentación administrativa.

Según el análisis publicado por El Independiente, los principales cuellos de botella que impiden que un cargador instalado entre en servicio son los siguientes: [Fuente: El Independiente]

  • Trámites con las distribuidoras eléctricas: Los plazos para obtener el punto de conexión a la red pueden alargarse durante meses, independientemente de que la infraestructura física esté lista.
  • Permisos administrativos: Licencias municipales, autorizaciones urbanísticas y otros permisos que varían de un municipio a otro y que no siguen ningún procedimiento unificado.
  • Diferencias entre comunidades autónomas: No existe un marco regulatorio homogéneo. Los requisitos, plazos y procedimientos cambian según la comunidad, lo que genera una desigualdad territorial importante y dificulta el despliegue a escala nacional.
  • Conexiones a red pendientes: En algunos casos, la infraestructura eléctrica del entorno no está preparada para asumir la demanda adicional, lo que obliga a refuerzos de red que se tramitan por separado y con plazos propios.

🔍 El itinerario burocrático de un cargador público en España:

Instalación física → Solicitud de conexión a distribuidora → Espera de resolución → Licencia municipal → Posibles modificaciones → Inspección → Alta en registro → Activación. Cada paso tiene sus propios plazos, y cualquiera de ellos puede paralizar el proceso durante semanas o meses.

El resultado es que los operadores tienen cargadores instalados que no generan ingresos, los conductores tienen cargadores cerca que no pueden usar, y las estadísticas siguen contando unidades instaladas que no reflejan la realidad del servicio disponible.

Estamos discutiendo el problema equivocado

Esta es la parte que más me preocupa del debate actual sobre movilidad eléctrica en España.

El debate sobre la movilidad eléctrica en España sigue anclado en una fotografía de hace cinco años. Seguimos preguntándonos si hay suficientes cargadores cuando el problema empieza a ser otro: cómo hacer que los ya instalados entren en servicio cuanto antes.

Los argumentos de quienes desconfían del coche eléctrico siguen girando, en buena medida, alrededor de la falta de puntos de carga. Y en parte tienen razón: la distribución geográfica sigue siendo desigual, con grandes concentraciones en áreas urbanas y déficits evidentes en zonas rurales e interior.

Pero hay una capa del problema que es nueva y que no se estaba discutiendo hace cinco años: ya no se trata solo de cuántos cargadores hay, sino de cuántos de los que ya existen realmente funcionan cuando alguien los necesita.

Porque para el conductor de un coche eléctrico, la experiencia real no depende de las estadísticas. Depende de si el cargador que aparece en la aplicación está operativo cuando llega a él. Y con casi uno de cada cuatro cargadores instalados sin activar, esa experiencia sigue siendo más frustrante de lo que los datos globales sugieren.

Mientras el marco regulatorio no simplifique y uniforme los trámites de activación, España seguirá construyendo infraestructura a un ritmo que supera su capacidad de ponerla en marcha. Y eso, tarde o temprano, desincentivaría nuevas inversiones.

Lo que sí funciona

No todo son obstáculos, y sería deshonesto ignorar el progreso real.

La red de carga ultrarrápida está creciendo con fuerza, y eso tiene un impacto directo en la confianza de los conductores. Que haya más puntos capaces de cargar un vehículo al 80% en menos de 30 minutos cambia la percepción de los viajes de larga distancia de forma radical.

Además, operadores privados como Iberdrola, Endesa X Way, Repsol, Zunder o Ionity siguen expandiendo sus redes con inversiones propias, sin depender exclusivamente de subvenciones. Eso indica que el negocio de la recarga pública empieza a ser sostenible por sí mismo, al menos en los corredores de mayor tráfico.

Las cifras del primer trimestre de 2026 también muestran que el ritmo de incorporación de nuevos puntos no se ha detenido: 2.005 puntos nuevos en solo tres meses, según ANFAC. Eso son más de 22 puntos de recarga al día. [Fuente: ANFAC]

Por eso mismo resulta tan frustrante que una parte significativa de ese esfuerzo inversor quede retenida en trámites administrativos durante meses.

💡 Lo que está funcionando bien:

  • • El ritmo de instalación no se detiene: más de 22 nuevos puntos al día en Q1 2026
  • • La carga ultrarrápida crece a más del 20%, mejorando la experiencia en carretera
  • • Los operadores privados invierten sin depender solo de subvenciones
  • • España mejora sus indicadores de electromovilidad en el contexto europeo

Conclusión

España ha demostrado durante los últimos años que puede instalar cargadores. Los datos lo confirman: más de 56.000 puntos operativos y una red que sigue creciendo mes a mes.

El siguiente paso es demostrar que puede activarlos.

Porque 17.073 puntos de recarga instalados y sin funcionar no son solo una ineficiencia administrativa. Son inversiones paralizadas, son conductores que se encuentran con cargadores inutilizables, y son argumentos que alimentan la desconfianza de quienes todavía dudan antes de dar el salto al eléctrico.

El problema no es la falta de voluntad inversora ni la falta de tecnología. El problema es que el marco regulatorio y administrativo no está a la altura de la velocidad a la que se está desplegando la infraestructura. Y mientras eso no cambie, España seguirá construyendo una red sobre el papel más grande de la que los conductores pueden realmente usar.

Para el conductor de un coche eléctrico no cuenta el cargador que aparece en una estadística, sino el que realmente funciona cuando llega a él. Y en eso, todavía hay mucho trabajo por hacer.

La movilidad eléctrica en España no necesita más promesas sobre cuántos cargadores se van a instalar. Necesita garantías sobre cuándo van a entrar en servicio los que ya están instalados.

Fuentes consultadas

  • AEDIVE / Europa Press – La red pública de recarga supera los 56.000 puntos y mejora el despliegue de carga ultrarrápida, 4 de junio de 2026.
    europapress.es
  • ANFAC – Barómetro de Electromovilidad Q1 2026: El primer trimestre de 2026 registra 2.005 nuevos puntos de recarga, con un total de 55.077 en España.
    anfac.com
  • El Independiente – La 'red fantasma' de recarga crece un 50%: 17.000 puntos inoperativos en España, 7 de mayo de 2026.
    elindependiente.com
  • Auto Bild España – En España hay 17.073 puntos de recarga instalados pero no operativos, uno de cada cuatro.
    autobild.es

¿Tienes experiencia con cargadores instalados que no funcionan en tu zona? ¿Has encontrado puntos de recarga que aparecen en las apps pero que llevan meses inoperativos? Me interesa saber qué está pasando en diferentes puntos del país. Escríbeme y cuéntame tu caso.

Sobre el autor

Apasionado de la movilidad eléctrica con más de 15.000 km de experiencia en viajes por carretera. Comparto lo aprendido para que tu transición a la electrificación sea más sencilla y disfrutes cada kilómetro, sin sorpresas.