Noticia Lectura: 9 min

Liux consolida su industria en Alicante: planta en Novelda, I+D en Elche y el Big cada vez más cerca de la realidad

La startup valenciana afianza su presencia industrial en la provincia de Alicante con dos instalaciones clave y avanza con paso firme hacia la producción en serie de su cuadriciclo eléctrico fabricado con biocomposites de fibra de lino. El fichaje de un exdirectivo de BYD y una inversión total que supera los 40 millones de euros confirman que el proyecto ha cambiado de fase: ya no es solo una promesa, es industria real.

Liux Big, el coche eléctrico español fabricado con biocomposites de fibra de lino

Liux avanza hacia la producción en serie de su modelo Big, el primer coche eléctrico 100% español en más de una década

Hay noticias que son solo titulares, y hay noticias que representan un antes y un después. La confirmación de que Liux ha puesto en marcha una planta de fabricación en Novelda y mantiene su centro de I+D en Elche pertenece a la segunda categoría. No porque la movilidad eléctrica en España falte de noticias —últimamente no para— sino porque esta habla de algo que llevaba demasiado tiempo ausente: un proyecto de coche eléctrico de capital íntegramente español que ha pasado del papel al taller, del prototipo a la cadena de valor real.

Lo que Liux está construyendo en la provincia de Alicante no es solo infraestructura. Es, en cierta medida, la respuesta española a una industria que durante décadas ha dependido de decisiones tomadas en Wolfsburgo, Múnich o Tokio. Y aunque el camino que queda es largo, los pasos dados en los últimos meses merecen atención.

La consolidación industrial en Alicante: dos centros con roles distintos

Según informa Alicante Plaza en su edición del 23 de mayo de 2026, Liux ha consolidado su presencia en la provincia de Alicante con dos instalaciones que responden a funciones muy concretas dentro de su cadena de producción.

La primera es la planta de Novelda, recién puesta en marcha y dedicada al desarrollo y fabricación de chasis y carrocerías elaborados con biocomposites de fibra de lino y otras fibras naturales. Esta instalación está diseñada para producir componentes del Liux Big en serie, aunque la compañía ya contempla ofrecer sus servicios a otros fabricantes interesados en este tipo de materiales de origen vegetal. Es decir, Novelda no es solo una fábrica para Liux: puede convertirse en un proveedor de referencia para toda la industria de movilidad sostenible.

La segunda es el centro de I+D de Elche, donde Liux desarrolla materiales y componentes estructurales desde hace años. En Elche se diseñan y fabrican piezas clave como el monocasco y la carrocería del vehículo, que posteriormente se integran en la línea de ensamblaje final ubicada en Azuqueca de Henares (Guadalajara). Esta estructura descentralizada es, en realidad, una fortaleza: permite especializar cada instalación, optimizar costes y reducir riesgos.

🏭 La cadena de producción de Liux en España:

  • Novelda (Alicante): Fabricación de chasis y carrocerías en biocomposites de fibra de lino
  • Elche (Alicante): I+D, diseño y validación de materiales y componentes estructurales
  • Azuqueca de Henares (Guadalajara): Ensamblaje final y producción en serie del Liux Big

La planta de Guadalajara, sobre la que la compañía ha anunciado una inversión de 30 millones de euros en los próximos cinco años, está prevista para generar casi 500 empleos directos e indirectos y alcanzar una capacidad de producción de 15.000 vehículos anuales a partir de 2028, según recogió Híbridos y Eléctricos en febrero de 2026.

El Liux Big: un cuadriciclo pensado para la ciudad real

Antes de entrar en el análisis, conviene conocer en detalle el producto en torno al que gira todo este movimiento industrial. El Liux Big es un vehículo urbano de dos plazas clasificado como cuadriciclo pesado (categoría L7e), un segmento que en Europa ha ganado visibilidad gracias al éxito del Citroën Ami y otros microcoches, pero que Liux aborda con una propuesta técnicamente más ambiciosa.

⚙️ Especificaciones técnicas del Liux Big:

  • Dimensiones: 2,7 m de largo × 1,5 m de ancho × 1,52 m de alto
  • Peso: Entre 580 y 600 kg (con batería y extras)
  • Maletero: 240 litros
  • Velocidad máxima: 90 km/h (limitada electrónicamente)
  • Aceleración 0-50 km/h: 4,6 segundos
  • Potencia: 15 kW nominales / picos de hasta 35 kW
  • Baterías: Dos opciones: 15 kWh y 20 kWh
  • Autonomía: 215 km (versión base, ciclo WMTC) / 270 km estimados (versión extendida)
  • Consumo: 7 kWh/100 km
  • Carga doméstica (3,3 kW, del 20% al 80%): 4,5 horas
  • Precio: Por debajo de 18.000 euros

Lo que hace a este vehículo diferente no es solo lo que mueve, sino con qué está hecho. El Big no compite en potencia ni en tecnología de batería con los grandes fabricantes asiáticos. Compite en un terreno donde ningún fabricante chino de masa puede hacerle sombra, al menos de momento: la sostenibilidad de materiales y el origen local de la producción.

Biocomposites de fibra de lino: ¿marketing verde o innovación real?

El monocasco y la carrocería del Liux Big están fabricados con composite de fibra de lino, un material que, según los datos que maneja la propia compañía, logra una reducción del 61% en emisiones de CO₂ y un 40% menos de peso en comparación con el acero convencional. A eso se suma que el tejido de los asientos y las piezas de plástico son reciclados. El chasis es de acero, con puertas reforzadas en aluminio.

La fibra de lino no es ninguna novedad en la industria de los composites —lleva años usándose en aeronáutica y automoción de competición—, pero nadie la había llevado a la producción en serie de un vehículo de consumo. Ese es precisamente el reto que Liux se ha propuesto escalar con su planta de Novelda: demostrar que este material puede fabricarse de forma industrial, a costes competitivos y con calidad homologable.

Será el mercado, y más aún los organismos de certificación europeos, quienes determinen si la apuesta es sólida. Pero la dirección es, cuando menos, coherente con los objetivos de economía circular que marca la regulación europea para los próximos años.

El regreso del coche 100% español: más de una década de ausencia

Para entender la dimensión de lo que Liux representa, hay que recordar un dato que a menudo pasa desapercibido: el último coche considerado 100% español, con capital íntegramente nacional, se fabricó en 2011, con el cierre de Santana Motor en Linares. Desde entonces, España ha sido un gran país fabricante de coches, pero siempre bajo marcas y decisiones estratégicas extranjeras.

Liux aspira a romper esa tendencia. No con un SUV de gran tirada ni con un berlina para competir con Volkswagen, sino con un nicho muy específico: el usuario urbano que necesita un segundo coche eficiente, pequeño y sostenible para el día a día. Una propuesta modesta en dimensiones, pero enorme en significado industrial.

La compañía ha invertido alrededor de 12 millones de euros en el desarrollo del Big hasta la fecha, y tiene previsto desembolsar otros 30 millones en su fábrica de Azuqueca de Henares a lo largo de los próximos cinco años, según la información publicada por Híbridos y Eléctricos en febrero de 2026. Cifras modestas si se comparan con las inversiones de los gigantes del sector, pero significativas para una startup de capital nacional.

📊 Inversión y capacidad productiva prevista:

  • Inversión total en I+D y desarrollo del Big: ~12 millones de euros
  • Inversión prevista en planta de Guadalajara (5 años): 30 millones de euros
  • Empleos directos e indirectos previstos: ~500
  • Capacidad de producción objetivo: 15.000 vehículos/año a partir de 2028
  • Inversor principal: OK Group

El fichaje que lo cambia todo: Jordi Cuesta, ex director general de BYD España

Si hay un movimiento que señala con claridad que Liux ha pasado de fase, es el fichaje de Jordi Cuesta como director comercial. Cuesta fue director general de BYD para España y Portugal, y su llegada a Liux no es casual: la compañía sabe que el reto ya no es tecnológico, sino comercial.

Diseñar un coche eléctrico con materiales innovadores es un logro notable. Venderlo, homologarlo en todos los mercados europeos, construir una red de distribución y postventa, y competir en precio con fabricantes que producen en millones de unidades es otra historia completamente distinta. Y ahí es donde la experiencia de alguien que ha gestionado la expansión de BYD en el mercado español resulta especialmente valiosa.

El fichaje fue avanzado por Movilidad Eléctrica en mayo de 2025, y su incorporación se enmarca en una etapa de madurez del proyecto en la que la estructura comercial y la red de distribución pasan a ser tan críticas como la ingeniería.

Análisis: cinco preguntas que Liux debe responder

Más allá de los datos y los comunicados, la historia de Liux plantea interrogantes legítimas que conviene no ignorar.

1. ¿Está España a la altura de su propio talento?

Liux demuestra que es posible diseñar, desarrollar y fabricar un coche eléctrico desde cero en España. La pregunta es si el ecosistema inversor y las administraciones públicas van a acompañar el siguiente paso: la producción masiva. La dependencia del OK Group como inversor principal pone sobre la mesa la fragilidad de cualquier proyecto que no diversifica sus fuentes de financiación. La industria española necesita más proyectos como este, pero también más inversores dispuestos a apostar por ellos.

2. La homologación y la red comercial, el verdadero cuello de botella

El fichaje de Jordi Cuesta es precisamente una respuesta a este punto. Homologar un vehículo como cuadriciclo L7e en Europa tiene sus propias exigencias regulatorias, y construir una red de concesionarios y servicio técnico desde cero es uno de los mayores costes ocultos que enfrentan las startups de automoción. El éxito o el fracaso del Big se jugará tanto en el showroom como en el taller.

3. El Big no es para todos, y esa es precisamente su fortaleza

Liux no busca competir con un BYD Dolphin ni con un MG4. El Big apunta a un nicho muy específico: el segundo coche urbano para familias con conciencia medioambiental, con un precio de acceso por debajo de los 18.000 euros y una propuesta de valor diferenciada en materiales y origen. Ese nicho existe, y es más grande de lo que parece.

4. ¿Sostenibilidad real o marketing verde?

La fibra de lino y los materiales reciclados son prometedores, pero el verdadero desafío será escalarlos manteniendo costes, calidad y trazabilidad en la cadena de suministro. La transparencia sobre el origen de los materiales y los resultados reales de las métricas de CO₂ serán determinantes para que la propuesta no quede en una declaración de intenciones.

5. La presión asiática no da tregua

El Big se enfrenta no solo al ya establecido Citroën Ami, sino a una nueva oleada de microcoches eléctricos chinos que están llegando a Europa con precios difícilmente superables. La ventaja de Liux reside en su diseño local, su historia y su propuesta de materiales sostenibles. Pero ninguna de esas ventajas es eterna si el precio no acompaña y la red de distribución no está a la altura.

⚠️ Los retos pendientes de Liux:

  • ✗ Escalar la producción de biocomposites a costes competitivos
  • ✗ Construir una red comercial y de postventa desde cero
  • ✗ Completar la homologación europea en categoría L7e
  • ✗ Diversificar las fuentes de financiación más allá del OK Group
  • ✗ Resistir la presión de precios de los fabricantes asiáticos en el segmento micro

A pesar de todos estos retos, hay algo que el proyecto Liux ya ha conseguido que pocos pueden arrebatarle: ha demostrado que en España hay talento, voluntad y tecnología para construir un coche eléctrico propio. Lo que la empresa necesita ahora es tiempo, capital y, sobre todo, que alguien compre el Big cuando esté en los concesionarios.

La expansión en Alicante, con Novelda especializándose en biocomposites y Elche manteniendo el músculo de I+D, es la señal más clara hasta la fecha de que el proyecto avanza sobre terreno firme. No es el final del camino. Ni siquiera es el principio del final. Pero sí es, claramente, el final del principio.

Fuentes

¿Tienes dudas sobre el Liux Big o quieres compararlo con otros microcoches eléctricos disponibles en España? ¿Te interesa saber si el Big podría ser una opción para tu movilidad urbana? Puedes contactar conmigo y lo analizamos juntos.

Sobre el autor

Apasionado de la movilidad eléctrica con más de 15.000 km de experiencia en viajes por carretera. Comparto lo aprendido para que tu transición a la electrificación sea más sencilla y disfrutes cada kilómetro, sin sorpresas.