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El SUV ya no es el rey: por qué los conductores empiezan a cansarse de ellos

Peso excesivo, consumo elevado, precios inflados y un diseño que empieza a aburrir. Tras más de una década de dominio absoluto, los SUV están perdiendo terreno frente a compactos y berlinas eléctricas que ofrecen más autonomía, mayor eficiencia y precios más ajustados. ¿Estamos ante el principio del fin de la era SUV?

SUV eléctrico aparcado en la calle mientras el mercado gira hacia compactos y berlinas más eficientes

Tras más de una década de dominio, los SUV empiezan a perder terreno frente a vehículos más eficientes y aerodinámicos

Durante años, los SUV han sido los reyes indiscutibles del mercado. Más grandes, más altos, más imponentes. Los fabricantes los producían porque se vendían solos, y los consumidores los compraban porque, de alguna forma, se había instalado la idea de que un SUV era la opción lógica para cualquier conductor moderno. Familia, pareja, soltero, ciudad, carretera… daba igual. El SUV servía para todo.

Pero algo está cambiando. Las cifras de ventas de compactos y berlinas eléctricas empiezan a crecer con fuerza, los consumidores hacen preguntas que antes no se planteaban y las críticas hacia los SUV —su peso, su consumo, sus precios y un diseño que se repite hasta el aburrimiento— son cada vez más frecuentes en medios especializados y foros de conductores.

En este artículo repaso las razones concretas por las que el reinado de los SUV está empezando a resquebrajarse y por qué los compactos y berlinas eléctricas están resurgiendo con más fuerza que nunca.

El peso y el consumo: un lastre cada vez más evidente

La primera crítica, y probablemente la más difícil de rebatir, es la del peso. Un SUV medio pesa entre 1.500 y 2.500 kg, mientras que un compacto equivalente se mueve entre 1.000 y 1.500 kg. Esa diferencia de varios cientos de kilos no es cosmética: se traduce directamente en mayor consumo de energía, ya sea combustible o electricidad (Autobild).

A eso hay que sumarle la superficie frontal. Un SUV presenta una cara al viento mucho más grande que un sedán o un compacto, lo que aumenta la resistencia aerodinámica. El resultado combinado de peso y aerodinámica es contundente: un SUV puede consumir entre un 20% y un 30% más que un sedán de prestaciones similares (Carwow).

En el mundo de los eléctricos, esto tiene una consecuencia muy tangible: a igualdad de batería, el SUV siempre recorre menos kilómetros. Y para compensar esa ineficiencia, los fabricantes instalan baterías más grandes, que pesan más, cuestan más y requieren más recursos para fabricarse. Un círculo vicioso que cada vez más compradores empiezan a cuestionar.

📊 Impacto del peso en el consumo eléctrico:

  • SUV eléctrico medio: 18-22 kWh/100 km
  • Berlina eléctrica media: 14-17 kWh/100 km
  • Compacto eléctrico medio: 13-16 kWh/100 km

Esa diferencia de 4-6 kWh/100 km supone cientos de euros al año en electricidad y decenas de kilómetros menos de autonomía por carga.

Precios más altos: ¿vale la pena pagar tanto?

Los SUV no solo pesan más y consumen más: también cuestan más. La brecha de precio entre un SUV y un sedán o compacto de nivel de equipamiento similar ha crecido notablemente en los últimos años. En muchos casos, un SUV compacto puede costar entre 10.000 y 15.000 euros más que un turismo equivalente (Motor1).

Y esa prima de precio se extiende más allá de la compra inicial:

  • Neumáticos más grandes y más caros (y se desgastan más rápido por el peso del vehículo)
  • Seguros más elevados (mayor valor del vehículo y costes de reparación más altos)
  • Mayor consumo de energía, como ya hemos visto
  • Peajes y aparcamiento: en algunas ciudades europeas, los vehículos más pesados ya pagan más

Cada vez más consumidores se preguntan si ese sobrecoste está justificado. ¿Realmente necesitan la altura extra? ¿Usan la tracción a las cuatro ruedas? ¿Merece la pena pagar 15.000 € más por un coche que hace exactamente lo mismo que un compacto en el 95% de los trayectos cotidianos?

Diseño repetitivo: cuando todos los SUV parecen el mismo

Hay otra crítica que se repite cada vez más en publicaciones especializadas y entre los propios compradores: los SUV se parecen demasiado entre sí. Grandes parrillas frontales (o sus equivalentes en eléctricos), líneas robustas, carrocerías elevadas y proporciones casi idénticas entre modelos de marcas completamente distintas (AutoWeek).

La razón es comprensible desde el punto de vista industrial: los fabricantes priorizan formas que maximicen el espacio interior y proyecten esa imagen de robustez que el comprador de SUV espera. Pero el resultado es una homogeneización visual que está generando fatiga. Vista de lejos, la silueta de un SUV de una marca es intercambiable con la de otra (Carwow).

En contraste, las berlinas eléctricas están apostando por diseños más arriesgados, aerodinámicos y distintivos. El Hyundai Ioniq 6 con su perfil tipo streamliner, el Tesla Model 3 con su minimalismo radical o el BMW i4 con sus líneas de coupé de cuatro puertas demuestran que se puede hacer un coche eléctrico visualmente atractivo sin necesidad de hacerlo alto y voluminoso.

⚠️ La paradoja del SUV:

El SUV se popularizó en parte por su imagen de individualidad y carácter. Pero cuando el 50% de los coches en la carretera son SUV que se parecen entre sí, la individualidad desaparece. Irónicamente, hoy puede ser más distintivo conducir una berlina o un compacto eléctrico que otro SUV más.

El regreso de los compactos y berlinas eléctricas

Mientras los SUV enfrentan estas críticas crecientes, los compactos y berlinas eléctricas están viviendo un auténtico renacimiento. Y no es casualidad: la electrificación les ha dado argumentos nuevos y muy potentes para volver a competir (Green Car Reports).

La lista de modelos que están captando compradores que antes habrían ido directos al SUV es cada vez más larga:

⚡ Berlinas y compactos eléctricos que están cambiando el mercado:

  • Tesla Model 3: Hasta 629 km WLTP de autonomía. Referente del segmento berlina eléctrica.
  • Hyundai Ioniq 6: Hasta 614 km WLTP. Diseño aerodinámico tipo streamliner que lo diferencia de cualquier SUV.
  • BMW i4: Hasta 590 km WLTP. Dinámica de conducción de berlina deportiva con cero emisiones.
  • BYD Seal: Berlina eléctrica con una relación calidad-precio muy competitiva.
  • Citroën ë-C3: Compacto eléctrico desde menos de 24.000 €, pensado para democratizar la movilidad eléctrica.
  • Renault Mégane E-Tech: Compacto eléctrico con diseño moderno y consumos contenidos.
  • MG4 Electric: Compacto eléctrico con precios agresivos y hasta 450 km de autonomía.

Lo que estos modelos están demostrando es que no necesitas un coche grande para tener un coche eléctrico completo. Buena autonomía, carga rápida, espacio interior suficiente y, en muchos casos, una experiencia de conducción más ágil y divertida que la de un SUV. Todo ello a un precio inferior (MotorTrend).

Autonomía: la berlina le gana la partida al SUV

Uno de los argumentos más contundentes a favor de las berlinas eléctricas es la autonomía. A igualdad de batería, una berlina recorre más kilómetros que un SUV. Siempre. La física no perdona: menos peso y mejor aerodinámica significan menos energía consumida por kilómetro.

Un ejemplo muy ilustrativo es la familia Hyundai/Kia sobre la plataforma E-GMP:

📊 Misma plataforma, diferente autonomía:

  • Hyundai Ioniq 6 (berlina): hasta 614 km WLTP
  • Hyundai Ioniq 5 (SUV): hasta 507 km WLTP

Misma plataforma, baterías de capacidad similar, pero 107 km más de autonomía simplemente por la forma más aerodinámica y el menor peso de la berlina. Eso es un 21% más de autonomía sin cambiar la batería.

Esa diferencia no es trivial. En un viaje largo, 107 km más de autonomía pueden significar la diferencia entre una parada de carga menos, con el ahorro de tiempo y dinero que eso implica.

Los números hablan: comparativa SUV vs berlina eléctrica

Para que la comparación sea lo más clara posible, vamos a poner los datos sobre la mesa. Los siguientes son datos reales de modelos disponibles actualmente en el mercado europeo:

💰 Comparativa: SUV eléctrico vs berlina eléctrica (datos orientativos 2026):

  • Precio medio SUV eléctrico (segmento medio): 42.000 - 55.000 €
    Precio medio berlina eléctrica (segmento medio): 35.000 - 45.000 €
    ✓ Ahorro: 5.000 - 10.000 € en la compra
  • Consumo medio SUV eléctrico: 19-22 kWh/100 km
    Consumo medio berlina eléctrica: 14-17 kWh/100 km
    ✓ Ahorro: 150 - 300 €/año en electricidad (15.000 km/año)
  • Autonomía media SUV eléctrico (batería 77 kWh): 400 - 500 km
    Autonomía media berlina eléctrica (batería 77 kWh): 500 - 620 km
    ✓ Ventaja: 100 - 120 km más de autonomía por carga
  • Neumáticos SUV (cambio completo): 500 - 800 €
    Neumáticos berlina (cambio completo): 300 - 500 €
    ✓ Ahorro: 200 - 300 € por juego

🎯 Coste total de propiedad a 5 años: la berlina puede salir 8.000 - 15.000 € más barata que el SUV equivalente.

¿Qué le espera al SUV?

Hay que ser honesto: el SUV no va a desaparecer mañana. Sigue siendo el segmento más vendido en Europa y en muchos mercados mundiales, y hay compradores que genuinamente necesitan un vehículo alto con buena capacidad de carga. Familias numerosas, personas con movilidad reducida o quienes circulan habitualmente por caminos sin asfaltar tienen motivos legítimos para elegir un SUV.

Pero lo que sí parece claro es que el dominio absoluto está llegando a su fin. Los factores que impulsaron la fiebre SUV —moda, percepción de seguridad, sensación de estatus— están perdiendo fuerza frente a argumentos más racionales como la eficiencia, el coste total de propiedad y la autonomía real.

Además, la regulación está empezando a penalizar a los vehículos más pesados. En Francia ya se aplica un impuesto adicional por peso a vehículos de más de 1.600 kg, y otras ciudades europeas están endureciendo las tarifas de aparcamiento para SUV. No es descabellado pensar que estas medidas se extiendan a más países en los próximos años.

💡 Señales de cambio en el mercado:

  • Francia: Impuesto adicional por peso para vehículos de más de 1.600 kg desde 2025
  • París: Triplicó las tarifas de aparcamiento para SUV pesados en el centro
  • Fabricantes: Marcas como Alfa Romeo, Peugeot y Citroën están relanzando berlinas y compactos eléctricos con fuerza
  • Ventas: El segmento de berlinas eléctricas ha crecido más rápido porcentualmente que el de SUV eléctricos en Europa en 2025

Preguntas frecuentes

FAQ – SUV vs compactos y berlinas eléctricas

🔹 ¿Por qué los SUV consumen más que los compactos y berlinas?

Los SUV consumen más debido a su mayor peso (entre 1.500 y 2.500 kg frente a los 1.000-1.500 kg de un compacto), su mayor superficie frontal que genera más resistencia aerodinámica, y su centro de gravedad más alto. Estos factores combinados hacen que un SUV pueda consumir entre un 20% y un 30% más de combustible o energía que un sedán o compacto de prestaciones similares (Carwow). En el caso de los SUV eléctricos, esto se traduce en menor autonomía por carga y baterías más grandes y caras para compensar.

🔹 ¿Qué berlinas y compactos eléctricos están ganando terreno frente a los SUV?

Modelos como el Tesla Model 3 (hasta 629 km WLTP), el Hyundai Ioniq 6 (hasta 614 km WLTP), el BMW i4 (hasta 590 km WLTP) y el BYD Seal están demostrando que las berlinas eléctricas pueden ofrecer autonomías competitivas o superiores a las de los SUV eléctricos, con menor consumo energético y precios más ajustados (MotorTrend). En el segmento compacto, modelos como el Renault Mégane E-Tech, el MG4 Electric o el Citroën ë-C3 atraen a compradores que buscan eficiencia y precio accesible (Green Car Reports).

🔹 ¿Los SUV eléctricos tienen menos autonomía que las berlinas eléctricas?

En general, sí. A igualdad de capacidad de batería, un SUV eléctrico suele ofrecer entre un 10% y un 20% menos de autonomía que una berlina eléctrica, debido a su mayor peso y peor aerodinámica. Un ejemplo claro: el Hyundai Ioniq 6 (berlina) alcanza hasta 614 km WLTP, mientras que el Hyundai Ioniq 5 (SUV), con batería de capacidad similar, se queda en unos 507 km WLTP. Eso son 107 km de diferencia con la misma tecnología de base.

🔹 ¿Por qué se dice que el diseño de los SUV es repetitivo?

Publicaciones como AutoWeek y Carwow han señalado que el diseño de los SUV se ha estandarizado excesivamente: grandes parrillas frontales, líneas robustas, carrocerías elevadas y proporciones muy similares entre modelos de distintas marcas (AutoWeek). Los fabricantes priorizan formas que maximicen el espacio y proyecten robustez, lo que limita la diferenciación visual. En contraste, berlinas eléctricas como el Ioniq 6 o el Model 3 apuestan por líneas aerodinámicas y perfiles más distintivos que atraen a compradores cansados de la estética SUV (Carwow).

Conclusión: el mercado se está reequilibrando

No creo que estemos ante la muerte del SUV. Pero sí ante el fin de su hegemonía indiscutida. Durante años, comprar un SUV era casi una decisión por defecto: "si no sé qué comprar, un SUV". Eso está cambiando.

Los compactos y berlinas eléctricas están demostrando que se puede tener más autonomía, menor consumo, un diseño más atractivo y un precio más bajo. Todo al mismo tiempo. Y cuando los números dicen eso, la moda empieza a pesar menos en la decisión de compra.

Lo que está ocurriendo es, en el fondo, una buena noticia para el consumidor. Más opciones, más diversidad, más competencia. Después de una década de todo-SUV, el mercado está empezando a reequilibrarse, y eso beneficia a todos los que buscan un coche que de verdad se adapte a lo que necesitan, no a lo que dicta la tendencia del momento.

Y al final, quizá la pregunta que cada comprador debería hacerse antes de firmar es muy sencilla: ¿realmente necesito un SUV, o simplemente me he acostumbrado a pensar que sí?

Sobre el autor

Apasionado de la movilidad eléctrica con más de 15.000 km de experiencia en viajes por carretera. Comparto lo aprendido para que tu transición a la electrificación sea más sencilla y disfrutes cada kilómetro, sin sorpresas.