Voy a ser directo: llevo años siguiendo la evolución del mercado de la movilidad eléctrica y hay una tendencia que cada vez resulta más difícil de ignorar. El SUV, ese formato que parecía invencible, empieza a mostrar grietas. No hablo de un colapso repentino, sino de un cambio gradual en las preferencias de los compradores que ya se refleja en los datos de mercado y, sobre todo, en la oferta de los fabricantes.
Mientras tanto, los compactos y las berlinas —esas carrocerías que muchos daban por muertas— están viviendo una segunda juventud gracias a la electrificación. Y no es casualidad. Hay razones de peso, nunca mejor dicho, para que esto esté ocurriendo.
El dominio del SUV: cómo llegamos hasta aquí
Para entender lo que está pasando, conviene recordar cómo el SUV llegó a conquistar el mercado. Durante la última década, los todocaminos y crossovers fueron escalando posiciones hasta representar más de la mitad de las ventas de vehículos nuevos en Europa. La fórmula era sencilla: posición de conducción elevada, sensación de seguridad, espacio interior generoso y una imagen de versatilidad que conectaba con lo que muchos compradores creían necesitar.
Los fabricantes, por su parte, encontraron en el SUV un formato enormemente rentable. Sobre plataformas compartidas con berlinas y compactos, podían ofrecer carrocerías más grandes, cobrar un precio superior y mantener márgenes de beneficio más amplios. Un negocio redondo que explica por qué cada marca, desde las generalistas hasta las premium, llenó su catálogo de SUV de todos los tamaños. Para entender mejor el coste real de estos vehículos, te sugiero consultar nuestra guía de coste por kilómetro del coche eléctrico en España.
Pero todo ciclo tiene un techo. Y hay señales claras de que el del SUV ya se ha alcanzado.
Señales de estancamiento: el techo del SUV
Los estudios de mercado más recientes empiezan a reflejar un cambio sutil pero significativo. Según el informe de perspectivas del mercado automovilístico publicado por Kaiser Associates, las preferencias de los compradores están mostrando una diversificación: aunque los SUV siguen siendo la categoría más vendida, el segmento de sedanes y compactos ha mantenido o recuperado parte de su atractivo, especialmente entre quienes valoran el precio, la eficiencia o una experiencia de conducción más tradicional.
No se trata de que los SUV vayan a desaparecer mañana. Se trata de que el crecimiento se ha detenido y, por primera vez en años, hay más compradores dispuestos a mirar otras categorías si la propuesta de valor lo justifica.
📊 Lo que dicen los datos:
- • La cuota de mercado de los SUV en Europa, que creció de forma ininterrumpida durante una década, muestra signos de estabilización
- • El interés por sedanes y compactos se ha recuperado parcialmente, según estudios de preferencias de compra recientes
- • Los fabricantes están ampliando su oferta de compactos y berlinas eléctricas en 2026, una señal clara de hacia dónde ven la demanda
Las críticas que se acumulan: peso, consumo y diseño
Detrás de este cambio de tendencia hay razones concretas que cada vez pesan más en la decisión de compra. Y no son nuevas: llevan años acumulándose.
El problema del peso
Un SUV medio pesa entre 200 y 500 kg más que un compacto o berlina equivalente. Eso no es un detalle menor. Ese sobrepeso se traduce directamente en mayor consumo de energía, tanto si hablamos de combustibles fósiles como de electricidad. Según la documentación recogida en Wikipedia sobre las críticas a los SUV, estos vehículos presentan un consumo considerablemente mayor que coches más ligeros y aerodinámicos, y generan mayores emisiones incluso en sus versiones eléctricas, donde el peso extra reduce la autonomía real.
En un contexto donde el precio de la electricidad importa y la autonomía sigue siendo una preocupación real para muchos compradores de coches eléctricos, cada kilo cuenta. Y los SUV cargan con muchos kilos innecesarios para la mayoría de los usos cotidianos.
El consumo como factor decisivo
Vinculado al peso está el consumo. Un SUV eléctrico medio consume entre 18 y 22 kWh por cada 100 km, mientras que un compacto o berlina eléctrica equivalente se mueve en el rango de 13 a 17 kWh/100 km. Esa diferencia puede parecer pequeña sobre el papel, pero multiplicada por los kilómetros anuales y el precio del kWh, el impacto en la factura es notable.
Si quieres optimizar al máximo lo que gastas en cargar tu eléctrico, te recomiendo revisar nuestra guía sobre cómo cargar tu coche eléctrico en casa, donde repasamos las mejores estrategias para reducir tu factura eléctrica.
⚠️ La factura del sobrepeso en cifras:
Para un conductor que recorre 15.000 km al año, la diferencia de consumo entre un SUV eléctrico (20 kWh/100 km) y un compacto eléctrico (15 kWh/100 km) supone 750 kWh anuales extra. A un precio medio de 0,15 €/kWh, son más de 110€ al año en electricidad adicional. No es una cifra menor, y se suma al mayor coste de adquisición del SUV.
Diseño repetitivo: cuando todos los SUV parecen iguales
Hay una crítica que cada vez resuena más entre analistas del sector y compradores: los SUV se han vuelto todos iguales. Carrocería alta, misma estética crossover, mismas proporciones, mismas líneas. La homogeneización del diseño ha llegado a un punto en el que resulta difícil distinguir un modelo de otro sin ver el logotipo.
Esa falta de diferenciación reduce el atractivo emocional del producto. Y en un mercado donde la compra de un coche sigue siendo en buena medida una decisión emocional, eso importa. Muchos compradores empiezan a buscar algo distinto, algo que les diferencie. Y ahí es donde entran los compactos y las berlinas con diseños más estilizados, más limpios, más personales.
El regreso de compactos y berlinas eléctricas
Aquí viene la parte que más me entusiasma. Porque no estamos hablando de nostalgia ni de teorías. El resurgimiento de compactos y berlinas eléctricas es un hecho respaldado por la oferta de los fabricantes.
Según el análisis de daze.eu sobre los coches eléctricos que transformarán el mercado en 2026, este año marca un punto de inflexión en la diversificación de formatos eléctricos. Los fabricantes están lanzando nuevos hatchback, compactos y sedanes eléctricos que ofrecen autonomías competitivas a precios más accesibles que los SUV eléctricos equivalentes.
Además, un ranking publicado por APMC recoge las 25 berlinas y compactos híbridos enchufables con más autonomía eléctrica del mercado, demostrando que estas siluetas clásicas no solo compiten, sino que en muchos casos superan a los SUV en eficiencia y autonomía real.
💡 ¿Por qué la electrificación favorece a compactos y berlinas?
- • Menor peso = menos batería necesaria para la misma autonomía = precio más bajo
- • Mejor aerodinámica = menor consumo a velocidades de autopista = más kilómetros reales
- • Centro de gravedad más bajo = mejor dinámica de conducción y seguridad
- • Menor coste de fabricación = precios finales más competitivos para el comprador
Modelos clave que marcan la tendencia en 2026
Entre los modelos que están liderando este regreso de los formatos alternativos al SUV, hay varios que merecen atención especial:
Kia EV4
Uno de los lanzamientos más comentados. El Kia EV4 es un compacto eléctrico diseñado con precio y eficiencia como prioridades absolutas. Según la información disponible en Wikipedia, Kia ha diseñado este modelo para captar a compradores que buscan una alternativa más racional y asequible a los SUV eléctricos de su gama. Su formato sedán-compacto rompe con la tendencia todoterrenista y apuesta por la aerodinámica y la ligereza.
Nuevos compactos y hatchback eléctricos
Según daze.eu, 2026 trae una oleada de nuevos hatchback y compactos eléctricos de diversos fabricantes, con autonomías que alcanzan los 400-500 km y precios que los sitúan en el rango de acceso al mercado eléctrico. La diversificación de la oferta es real y concreta.
🚗 Ventajas concretas de los compactos y berlinas frente a SUV eléctricos:
- ✅ Precio de compra: Generalmente entre 3.000€ y 8.000€ menos que un SUV eléctrico comparable
- ✅ Consumo medio: 13-17 kWh/100 km frente a 18-22 kWh/100 km del SUV
- ✅ Autonomía real: Mejor aprovechamiento de la batería por menor peso y aerodinámica
- ✅ Maniobrabilidad: Dimensiones más contenidas, ideal para entornos urbanos
- ✅ Coste de neumáticos y mantenimiento: Menor por tener ruedas más pequeñas y menos peso sobre los componentes
La eficiencia como argumento definitivo
Creo que el factor determinante en este cambio de tendencia es algo que la era eléctrica ha puesto en primer plano: la eficiencia. Con un motor de combustión, la diferencia de consumo entre un SUV y un compacto existía pero podía compensarse rellenando el depósito unos litros más. Con un coche eléctrico, la eficiencia es directamente proporcional a la autonomía y al coste operativo diario.
Cuando un comprador ve que un compacto eléctrico de 55 kWh de batería puede hacer 400 km reales mientras que un SUV eléctrico con 77 kWh solo alcanza 380 km, las cuentas son demoledoras. Más batería, más peso, más precio... y menos autonomía. La física no engaña, y la electrificación la ha puesto bajo los focos de una forma que antes era fácil ignorar.
Si te interesa saber cómo aprovechar al máximo la autonomía de tu eléctrico y reducir el coste por kilómetro, echa un vistazo a los coches eléctricos más asequibles del mercado, donde predominan precisamente los formatos compactos. Además, es importante conocer la duración real de las baterías para tomar una decisión informada.
¿Realmente necesitas un SUV?
Esta es la pregunta que, en mi opinión, debería hacerse todo comprador antes de firmar. Y es una pregunta incómoda porque la respuesta, para la inmensa mayoría, es no.
Los estudios de movilidad indican que la mayoría de los desplazamientos en coche en España son urbanos o periurbanos, con distancias medias inferiores a 30 km diarios. Para ese uso, un SUV es, objetivamente, sobredimensionado. Demasiado grande para aparcar en ciudad, demasiado pesado para ser eficiente, demasiado caro para lo que realmente aporta.
¿Significa eso que nadie debería comprar un SUV? En absoluto. Si necesitas espacio interior para una familia numerosa, si conduces frecuentemente por caminos sin asfaltar, si transportas equipamiento voluminoso con regularidad, un SUV tiene todo el sentido. Pero si tu uso real es llevar a dos personas al trabajo y hacer la compra los sábados, un compacto o una berlina eléctrica hará exactamente lo mismo, gastando menos y costando menos.
🤔 Antes de elegir formato, pregúntate:
- • ¿Cuántas veces al año necesito realmente la altura libre al suelo de un SUV?
- • ¿Uso el maletero para cargas grandes con frecuencia o solo puntualmente?
- • ¿Cuántos pasajeros llevo en el día a día?
- • ¿Qué porcentaje de mis trayectos son urbanos?
- • ¿Estoy pagando un sobreprecio por una imagen o por una necesidad real?
Preguntas frecuentes
FAQ – SUV vs compactos y berlinas eléctricas
🔹 ¿Están dejando de venderse los SUV?
Los SUV no han dejado de venderse, pero su dominio muestra señales de estancamiento. Aunque durante años representaron más de la mitad de las ventas de vehículos nuevos en Europa, estudios de mercado recientes indican que las preferencias de los compradores están empezando a diversificarse, con un interés creciente por compactos y berlinas, especialmente en sus versiones eléctricas, que ofrecen mejor eficiencia y precios más competitivos. Fuente: Kaiser Associates.
🔹 ¿Por qué un compacto o berlina eléctrica es más eficiente que un SUV eléctrico?
La principal razón es el peso y la aerodinámica. Un SUV suele pesar varios cientos de kilos más que un compacto o berlina equivalente, y su carrocería alta genera más resistencia al aire. Esto se traduce directamente en un mayor consumo de energía por kilómetro recorrido. En un coche eléctrico, donde la autonomía depende directamente de la eficiencia energética, cada kilo extra y cada punto de coeficiente aerodinámico cuenta. Por eso, compactos y berlinas eléctricos suelen ofrecer más kilómetros de autonomía con baterías similares o incluso más pequeñas. Más información en Wikipedia.
🔹 ¿Qué compactos y berlinas eléctricas destacan en 2026?
En 2026 la oferta de compactos y berlinas eléctricas se ha diversificado notablemente. Entre los modelos más destacados está el Kia EV4, diseñado con precio y eficiencia como prioridades. Además, según daze.eu, varios nuevos hatchback y sedanes eléctricos llegan al mercado con autonomías competitivas. Existe también un ranking de 25 berlinas y compactos PHEV con autonomías eléctricas que rivalizan con muchos SUV.
🔹 ¿Merece la pena comprar un SUV eléctrico o es mejor un compacto?
Depende de tus necesidades reales. Si necesitas espacio interior, capacidad de carga o conduces frecuentemente por caminos sin asfaltar, un SUV sigue teniendo sentido. Pero si tu uso principal es urbano o periurbano, con trayectos diarios y sin necesidades especiales de espacio, un compacto o berlina eléctrica te ofrecerá mejor eficiencia, menor consumo, precio de compra más bajo y costes de operación reducidos. Es importante valorar el uso real y no dejarse llevar solo por la tendencia o la estética.
Mi reflexión final: el mercado se corrige solo
No creo que los SUV vayan a desaparecer. Seguirán siendo una opción válida para muchos conductores con necesidades reales de espacio y versatilidad. Pero lo que sí creo, y los datos lo avalan, es que el monopolio del SUV como formato dominante tiene los días contados.
La electrificación ha puesto la eficiencia en el centro de la ecuación como nunca antes. Y en esa ecuación, los compactos y las berlinas ganan por goleada. Pesan menos, consumen menos, cuestan menos y, cada vez más, ofrecen autonomías que compiten de tú a tú con los todocaminos.
Los fabricantes lo saben. Por eso están diversificando su oferta y volviendo a apostar por formatos que hace apenas tres años parecían condenados. El Kia EV4 es un ejemplo perfecto de esta nueva filosofía: un coche pensado desde cero para ser eficiente, asequible y atractivo sin necesitar la carrocería alta de un SUV.
Mi consejo, siempre el mismo: compra el coche que necesitas, no el que la moda dicta. Si un compacto cubre tus necesidades reales, no pagues más por un SUV solo porque "es lo que se lleva". Tu bolsillo, tu batería y el planeta te lo agradecerán.
Y si estás pensando en dar el salto al eléctrico, sea cual sea el formato, recuerda que hay deducciones fiscales importantes y ayudas del Plan MOVES que pueden hacer la transición mucho más asequible.