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Lo que los talleres no te cuentan sobre el mantenimiento de tu coche eléctrico

Una de las grandes ventajas de los coches eléctricos es su menor necesidad de mantenimiento comparado con los vehículos de combustión. Pero eso no significa que no necesiten ninguno. Existe un calendario preventivo específico que, si lo sigues, puede ahorrarte averías costosas y mantener tu batería en óptimas condiciones durante décadas. Te cuento todo lo que debes revisar cada 10.000, 50.000 y 100.000 km.

Técnico especializado realizando mantenimiento preventivo a un coche eléctrico en taller profesional

El mantenimiento preventivo es clave para maximizar la vida útil de tu coche eléctrico y evitar reparaciones costosas

Cuando alguien se plantea comprar un coche eléctrico, una de las primeras preguntas que surge es: ¿cuánto me va a costar mantenerlo? La respuesta corta es que bastante menos que un coche de combustión. Pero la respuesta completa requiere entender qué componentes específicos necesitan atención y con qué frecuencia.

Después de investigar a fondo los manuales de fabricantes, estudios independientes y consultar con técnicos especializados, he recopilado toda la información necesaria para que puedas mantener tu coche eléctrico en perfectas condiciones. Esta guía te servirá independientemente de si tienes un Tesla, un Hyundai, un Volkswagen o cualquier otra marca. Para conocer mejor las diferencias entre tecnologías, te recomiendo leer sobre las diferencias entre baterías LFP y NCM.

Por qué los coches eléctricos necesitan menos mantenimiento

Antes de entrar en el detalle de las revisiones, es importante entender por qué los vehículos eléctricos tienen menores costes de mantenimiento. La explicación está en su mecánica simplificada.

Un motor de combustión interna tiene literalmente cientos de piezas móviles: pistones, bielas, cigüeñal, válvulas, árbol de levas, cadena de distribución, inyectores, bujías... Todas estas piezas generan fricción, calor y desgaste. Un motor eléctrico, en cambio, tiene aproximadamente 20 piezas móviles. Esta diferencia es abismal.

Lo que NO tiene un coche eléctrico:

  • Aceite de motor (ni cambios de aceite)
  • Filtro de aceite
  • Bujías ni cables de encendido
  • Correa o cadena de distribución
  • Embrague (en la mayoría de casos)
  • Caja de cambios tradicional
  • Catalizador ni sistema de escape complejo
  • Turbo ni sistema de sobrealimentación

Según un estudio de Consumer Reports, los propietarios de coches eléctricos gastan aproximadamente un 50% menos en mantenimiento y reparaciones a lo largo de la vida útil del vehículo comparado con los propietarios de coches de gasolina. Para entender mejor los costes totales, te sugiero revisar nuestra guía de coste total de propiedad.

📊 Datos de Consumer Reports sobre costes de mantenimiento:

  • Coche eléctrico: ~0,031€/km en mantenimiento durante su vida útil
  • Coche de gasolina: ~0,061€/km en mantenimiento durante su vida útil
  • Ahorro estimado: Hasta 6.000€ en 200.000 km de uso

Sin embargo, los coches eléctricos sí tienen sistemas propios que requieren atención: la batería de tracción y su refrigeración, el software y la electrónica de potencia, los neumáticos (que sufren más por el mayor peso), y el sistema de frenado regenerativo. Veamos qué revisar en cada intervalo.

Cada 10.000 km: revisiones básicas esenciales

Esta es la revisión más frecuente, normalmente coincide con el cambio de estación o después de un viaje largo. Son comprobaciones básicas pero fundamentales que puedes hacer tú mismo en gran parte o en cualquier taller.

🔍 Neumáticos: el punto crítico de los eléctricos

Si hay un componente que requiere especial atención en un coche eléctrico, son los neumáticos. Y hay una razón de peso (literalmente): los coches eléctricos son entre un 20% y 30% más pesados que sus equivalentes de combustión debido al peso de las baterías.

Según Bridgestone, este mayor peso genera más presión sobre los neumáticos, lo que puede acelerar su desgaste si no se mantiene la presión correcta. Además, el par instantáneo de los motores eléctricos (esa aceleración inmediata tan característica) también contribuye al desgaste si se conduce de forma deportiva.

Qué revisar cada 10.000 km:

  • Presión de inflado: Comprueba que esté en los valores recomendados por el fabricante (normalmente indicados en la puerta del conductor)
  • Profundidad del dibujo: El mínimo legal es 1,6 mm, pero se recomienda cambiar a partir de 3 mm para mantener agarre óptimo
  • Desgaste irregular: Si un lado se desgasta más que otro, puede indicar problemas de alineación
  • Rotación: Considera rotar los neumáticos cada 10.000-15.000 km para equilibrar el desgaste

💡 Consejo sobre neumáticos para EV:

Existen neumáticos específicos para coches eléctricos (marcados como "EV" o "Electric") diseñados para soportar el mayor peso y ofrecer menor resistencia a la rodadura, lo que mejora la autonomía. Marcas como Michelin (e.Primacy), Continental (EcoContact 6) o Bridgestone (Turanza Eco) ofrecen opciones optimizadas para eléctricos.

🔍 Sistema de frenado: menos desgaste pero igual atención

Una de las grandes ventajas de los coches eléctricos es el frenado regenerativo, que recupera energía al desacelerar y reduce drásticamente el uso de los frenos mecánicos tradicionales. Según información técnica de fabricantes, las pastillas de freno de un coche eléctrico pueden durar entre 2 y 3 veces más que las de un coche de combustión.

Sin embargo, esto tiene un efecto secundario: al usarse menos, los discos de freno pueden acumular óxido superficial o corrosión, especialmente en zonas húmedas o costeras. Por eso conviene:

  • Revisar visualmente el estado de pastillas y discos cada 10.000 km
  • Usar los frenos mecánicos ocasionalmente (frenadas más fuertes) para "limpiar" los discos
  • Comprobar que el frenado regenerativo funciona correctamente

🔍 Líquidos y filtros básicos

Aunque un coche eléctrico no tiene aceite de motor, sí tiene otros líquidos que revisar:

  • Líquido limpiaparabrisas: Revisar nivel y rellenar según necesidad
  • Filtro de habitáculo: Sustituir según recomendación del fabricante (normalmente cada 15.000-30.000 km o anualmente). Según Bosch, un filtro de habitáculo en buen estado es especialmente importante en ciudades con alta contaminación
  • Luces y señalización: Verificar funcionamiento de todas las luces

Cada 50.000 km: revisiones intermedias

A los 50.000 km conviene realizar una revisión más profunda que incluye sistemas específicos de los coches eléctricos. Estas revisiones deben hacerse en un taller especializado o en el servicio oficial de la marca.

🔋 Sistema de refrigeración de la batería

La batería de tracción es el corazón de un coche eléctrico, y mantenerla a la temperatura óptima es crucial para su rendimiento y longevidad. La mayoría de coches eléctricos modernos utilizan refrigeración líquida activa para mantener las celdas entre 20°C y 40°C.

Según información de fabricantes como Hyundai, el líquido refrigerante de la batería debe revisarse cada 50.000 km para verificar su nivel y estado. Algunos fabricantes recomiendan sustituirlo cada 100.000-150.000 km, aunque esto varía según el modelo.

Qué se revisa:

  • Nivel del líquido refrigerante del circuito de batería
  • Estado del refrigerante (color, densidad)
  • Posibles fugas en el circuito
  • Funcionamiento de bombas y válvulas del sistema térmico

📟 Software y actualizaciones

Los coches eléctricos modernos son verdaderos "ordenadores sobre ruedas" y su software de gestión es fundamental para el rendimiento, la eficiencia y la seguridad. Marcas como Tesla ofrecen actualizaciones OTA (Over The Air) que mejoran constantemente el vehículo.

Cada 50.000 km o anualmente, conviene verificar:

  • Que el software del vehículo está actualizado a la última versión
  • Calibración del sistema de gestión de batería (BMS)
  • Funcionamiento de sistemas ADAS y sensores
  • Diagnóstico de posibles códigos de error almacenados

⚡ Conexiones de alta tensión

Los coches eléctricos trabajan con voltajes de 400V o incluso 800V, por lo que la integridad de las conexiones eléctricas es crítica. Esta revisión solo debe realizarla personal cualificado con formación específica en vehículos eléctricos.

Se inspeccionan:

  • Estado visual de cables y conectores de alta tensión
  • Aislamiento de componentes eléctricos
  • Funcionamiento del sistema de carga (puerto, cables internos)

⚠️ Importante sobre alta tensión:

Nunca intentes manipular ningún componente naranja (color estándar para alta tensión en vehículos eléctricos) ni abrir la cubierta de la batería. Los circuitos de alta tensión pueden ser mortales y requieren equipos de protección individual (EPI) y formación específica.

🔄 Líquido de frenos

Aunque los frenos se usan menos en un coche eléctrico, el líquido de frenos sigue siendo higroscópico (absorbe humedad del ambiente) y debe sustituirse según las recomendaciones del fabricante. Según Bosch, la mayoría de fabricantes recomiendan cambiar el líquido de frenos cada 2 años o 40.000-60.000 km.

Cada 100.000 km: revisiones profundas

A los 100.000 km, tu coche eléctrico merece una revisión exhaustiva que garantice su buen funcionamiento para los próximos 100.000 km. Es el momento de verificar el estado real de la batería y otros componentes críticos.

🔋 Inspección detallada de la batería de tracción

La batería es el componente más caro de un coche eléctrico (puede suponer el 30-40% del valor del vehículo), por lo que conocer su estado de salud es fundamental. Según estudios de Geotab, basados en datos de más de 6.000 vehículos eléctricos, la degradación media de las baterías es de aproximadamente un 2,3% anual. Para conocer más sobre la duración de las baterías, te recomiendo leer nuestro estudio sobre degradación de baterías.

Qué incluye una inspección de batería:

  • Prueba de capacidad: Verificar qué porcentaje de la capacidad original conserva la batería (SOH - State of Health)
  • Estado de celdas individuales: Detectar posibles celdas degradadas o desbalanceadas
  • Informe de degradación: Documento que certifica el estado de la batería (muy útil para reventa)
  • Revisión del sistema BMS: El sistema de gestión de batería que controla la carga y descarga

✅ Buenas noticias sobre degradación:

Los datos de Geotab muestran que la mayoría de baterías de coches eléctricos conservan más del 80% de su capacidad original después de 200.000 km. Los modelos con refrigeración líquida activa y gestión térmica avanzada (como Tesla, Hyundai Ioniq, BMW iX, etc.) muestran una degradación especialmente baja.

🔌 Sistema de suspensión

El mayor peso de los coches eléctricos ejerce más presión sobre la suspensión. Según Continental, a los 100.000 km conviene revisar a fondo:

  • Estado de amortiguadores (posibles fugas, pérdida de efectividad)
  • Rótulas y silentblocks de suspensión
  • Alineación y geometría de la dirección
  • Estado de los brazos de suspensión

🔧 Transmisión y reductora

La mayoría de coches eléctricos no tienen caja de cambios tradicional, pero sí una reductora que conecta el motor con las ruedas. Según estudios técnicos de SAE International, este componente es muy fiable pero conviene verificar:

  • Nivel y estado del lubricante de la reductora (si aplica según fabricante)
  • Ruidos anormales durante la conducción
  • Funcionamiento suave de la transmisión

🔋 Sustitución del líquido refrigerante de batería

Dependiendo del fabricante, a los 100.000 km puede ser necesario sustituir el líquido refrigerante del circuito de la batería. Consulta el manual de tu vehículo para confirmar el intervalo recomendado.

Qué puedes hacer tú mismo (y qué no)

Una de las ventajas de los coches eléctricos es que muchas tareas de mantenimiento básico son accesibles para cualquier propietario. Pero también hay límites claros que no debes cruzar.

✅ Tareas que puedes hacer tú mismo (DIY)

  • Revisar presión de neumáticos: Hazlo mensualmente con un manómetro o en cualquier gasolinera
  • Inspección visual de pastillas de freno: A través de las llantas puedes ver el grosor de las pastillas
  • Rellenar líquido limpiaparabrisas: Usa líquido específico, no agua del grifo
  • Verificar luces y señalización: Comprueba faros, intermitentes, luces de freno
  • Limpiar o sustituir filtro de habitáculo: Normalmente accesible desde la guantera
  • Revisar estado de escobillas limpiaparabrisas: Sustituir si dejan marcas o hacen ruido
  • Mantener limpio el puerto de carga: Evitar que se acumule suciedad

❌ Lo que NUNCA debes hacer sin formación

⚠️ Componentes que requieren técnico especializado:

  • Batería de tracción: Cualquier manipulación requiere formación específica y EPI
  • Circuitos de alta tensión: Todo componente con cables naranjas está bajo alto voltaje
  • Sistema de refrigeración de batería: Requiere conocimientos específicos y herramientas adecuadas
  • Motor eléctrico y electrónica de potencia: Componentes sellados que solo debe manipular personal cualificado
  • Sistema de carga integrado: El cargador embarcado trabaja con alta tensión

Costes orientativos de mantenimiento

Una de las preguntas más frecuentes es cuánto cuesta mantener un coche eléctrico. Según datos de Auto Express y otros estudios del sector, estos son los costes aproximados en Europa:

Tipo de revisión Coste aproximado
Revisión básica (10.000 km) 50 – 120 €
Revisión completa (50.000 km) 200 – 400 €
Health check de batería 150 – 450 €
Sustitución líquido refrigerante 100 – 200 €
Cambio líquido de frenos 60 – 100 €
Alineación + revisión suspensión 100 – 250 €
Cambio de pastillas de freno (cuando toque) 150 – 300 €

Comparando con un coche de gasolina equivalente, que requiere cambios de aceite cada 15.000 km (~80-150€), filtros adicionales, bujías, correas, etc., el ahorro anual en mantenimiento de un coche eléctrico puede superar los 300-500€. Si estás considerando comprar un eléctrico, te recomiendo revisar nuestra guía de los mejores coches eléctricos de 2025.

Beneficios del mantenimiento preventivo

Mantener un calendario de revisiones preventivas no es solo cumplir con el fabricante. Tiene beneficios tangibles y económicos:

  • Evita averías costosas: Detectar un problema pequeño a tiempo puede ahorrarte miles de euros en reparaciones mayores
  • Mantiene la autonomía: Una batería bien cuidada y neumáticos en buen estado maximizan los kilómetros que puedes recorrer con cada carga
  • Preserva el valor de reventa: Un coche con historial de mantenimiento completo se vende mejor y más rápido
  • Garantiza la seguridad: Frenos, neumáticos y suspensión en buen estado son fundamentales para tu seguridad
  • Mantiene la garantía: Muchos fabricantes exigen revisiones periódicas para mantener la garantía vigente

📋 Checklist rápido de mantenimiento preventivo:

  • Mensual: Revisar presión de neumáticos
  • Cada 10.000 km: Neumáticos, frenos, líquidos, luces
  • Cada 50.000 km: Refrigeración batería, software, conexiones, líquido frenos
  • Cada 100.000 km: Health check batería, suspensión, transmisión

Preguntas frecuentes sobre mantenimiento de coches eléctricos

FAQ – Mantenimiento de coches eléctricos

🔹 ¿Cada cuántos kilómetros hay que revisar un coche eléctrico?

Los coches eléctricos requieren revisiones básicas cada 10.000-15.000 km (neumáticos, frenos, líquidos básicos), revisiones intermedias cada 50.000 km (refrigeración de batería, software, conexiones de alta tensión, líquido de frenos) y revisiones profundas cada 100.000 km (estado de batería, suspensión completa, transmisión). Aunque necesitan menos mantenimiento que los vehículos de combustión por tener menos piezas móviles, seguir este calendario preventivo es clave para maximizar la vida útil del vehículo y evitar averías costosas.

🔹 ¿Cuánto cuesta el mantenimiento anual de un coche eléctrico?

Según Consumer Reports, el coste de mantenimiento de un coche eléctrico es aproximadamente un 50% menor que un vehículo de combustión equivalente. Las revisiones básicas de 10.000 km oscilan entre 50-120€, las revisiones intermedias de 50.000 km entre 200-400€, y los chequeos de batería entre 150-450€. En promedio, un propietario de coche eléctrico gasta entre 300-600€ anuales en mantenimiento regular, frente a los 800-1.200€ que supone mantener un coche de gasolina o diésel equivalente, que requiere cambios de aceite, filtros adicionales, bujías y más componentes.

🔹 ¿Por qué los neumáticos de los coches eléctricos se desgastan más rápido?

Los coches eléctricos suelen ser entre un 20% y 30% más pesados que sus equivalentes de combustión debido al peso de las baterías de tracción, lo que genera mayor presión y fricción sobre los neumáticos. Además, el par motor instantáneo característico de los motores eléctricos (esa aceleración inmediata desde parado) también puede acelerar el desgaste si se conduce de forma deportiva. Por eso es recomendable usar neumáticos específicos para vehículos eléctricos (marcados como "EV" o diseñados para soportar mayor peso) y revisar la presión y el estado del dibujo cada 10.000 km o incluso antes en caso de uso intensivo.

🔹 ¿Se puede hacer mantenimiento DIY en un coche eléctrico?

Sí, hay varias tareas de mantenimiento básico que puedes hacer tú mismo sin problemas: revisar y ajustar la presión de neumáticos, comprobar visualmente el estado de las pastillas de freno a través de las llantas, rellenar el líquido limpiaparabrisas, verificar el funcionamiento de todas las luces, limpiar o sustituir el filtro de habitáculo, y mantener limpio el puerto de carga. Sin embargo, hay componentes que nunca debes manipular sin formación específica y equipos de protección: la batería de tracción, los circuitos de alta tensión (identificables por cables naranjas), el sistema de refrigeración de la batería y la electrónica de potencia. Estos componentes trabajan con voltajes de 400V o más y pueden ser mortales.

Conclusión: menos mantenimiento, pero no cero mantenimiento

El mensaje que quiero transmitir con esta guía es claro: los coches eléctricos son significativamente más baratos y sencillos de mantener que los vehículos de combustión, pero eso no significa que puedas olvidarte de ellos.

Siguiendo el calendario de revisiones que he detallado —cada 10.000, 50.000 y 100.000 km— te asegurarás de que tu coche eléctrico funcione de forma óptima durante muchos años, conservando su autonomía, rendimiento y valor de reventa.

Los componentes clave a vigilar son los neumáticos (más desgaste por mayor peso), el sistema de refrigeración de batería (fundamental para su longevidad), y el software (que puede mejorar con actualizaciones). El resto —frenos, suspensión, líquidos— requiere menos atención que en un coche tradicional, pero no debe ignorarse.

Si acabas de comprar un coche eléctrico o estás pensando en hacerlo aprovechando las ayudas del Plan MOVES, ahora ya sabes exactamente qué esperar en términos de mantenimiento. Y si quieres maximizar el ahorro también en la carga, no te pierdas la guía sobre cómo ahorrar cargando tu coche eléctrico. Para conocer la infraestructura de carga, te sugiero leer nuestra guía completa de puntos de carga en España.

El futuro de la movilidad es eléctrico, más sencillo y más económico de mantener. Y con la información adecuada, puedes disfrutarlo al máximo.

¿Tienes dudas sobre el mantenimiento específico de tu modelo de coche eléctrico? ¿Necesitas saber dónde encontrar talleres especializados en tu zona? ¿Quieres un calendario personalizado de revisiones? Contacta conmigo y te ayudaré a resolver cualquier pregunta sobre el cuidado de tu vehículo eléctrico.

Sobre el autor

Apasionado de la movilidad eléctrica con más de 50.000 km de experiencia en viajes por carretera. Comparto lo aprendido para que tu transición a la electrificación sea más sencilla y disfrutes cada kilómetro, sin sorpresas.