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La muerte del diésel barato: cómo ha cambiado realmente el coste de usar un coche (2010 vs 2026)

Durante años, el diésel fue sinónimo de ahorro para quien hacía muchos kilómetros. Consumía menos, costaba menos por litro y los impuestos le favorecían. Pero esa época ha terminado. Los datos no dejan lugar a dudas: en 2026, el diésel barato es ya un recuerdo del pasado. Te cuento exactamente qué ha cambiado, cuánto te cuesta hoy frente a 2010, y por qué las alternativas ganan terreno a un ritmo imparable.

Coche diésel repostando en gasolinera con surtidor de gasóleo, reflejo del encarecimiento del combustible diésel en España en 2026

El diésel ha perdido su ventaja histórica de precio frente a la gasolina y las alternativas eléctricas

Hay frases que se repiten tanto que acaban pareciendo verdades inmutables. «Si haces muchos kilómetros, cómprate un diésel» es una de ellas. Y durante mucho tiempo fue un consejo sensato. Pero los datos de 2026 cuentan una historia muy diferente a la de 2010. El diésel ya no es barato, y en muchos casos ya no es ni siquiera la opción más racional desde el punto de vista económico.

Esto no es una opinión ni una predicción catastrofista. Es lo que reflejan los precios en surtidor, los cambios legislativos que ya están en vigor, las restricciones urbanas que se amplían cada año y las cifras de ventas que se desploman trimestre tras trimestre. Vamos a verlo con números.

El diésel que fue: por qué era la opción favorita

Para entender lo que está pasando, conviene recordar por qué el diésel dominó el mercado español durante tanto tiempo. La respuesta tiene dos patas: consumo más bajo por kilómetro y un trato fiscal privilegiado.

Un motor diésel consume, de media, entre un 15% y un 25% menos de combustible que un gasolina equivalente para la misma distancia. Eso ya era una ventaja notable. Pero además, España aplicaba históricamente un impuesto especial sobre hidrocarburos más bajo al diésel que a la gasolina, lo que reducía aún más el precio final en el surtidor. Según Coches.com, esta diferencia impositiva fue uno de los pilares que sostuvo la popularidad del gasóleo durante décadas.

El resultado era claro: para quien hacía 20.000 o 30.000 km al año, el diésel salía significativamente más barato que la gasolina. Y por eso España llegó a tener una de las tasas de dieselización más altas de Europa.

Pero todo eso ha cambiado.

Precios del combustible: 2010 vs 2026

Aquí es donde los números hablan solos. Según los datos históricos del Ministerio para la Transición Ecológica recogidos por Datosmacro, en 2010 el precio del diésel en España llegó a estar por debajo de 1 €/litro en determinados momentos del año. La Razón confirmaba este dato al señalar que el diésel no volvió a caer por debajo del euro hasta años después. La gasolina, en aquel mismo periodo, era consistentemente más cara.

Ahora saltemos a 2026. Según los datos del Boletín Petrolero de la UE recopilados por Spain Living Forum, en febrero de 2026 el diésel ronda los 1,39 €/litro en España, con una tendencia al alza tras semanas de descensos. La gasolina 95 se mueve en niveles similares o ligeramente superiores.

📊 Comparativa de precios del diésel: 2010 vs 2026

Concepto 2010 2026 (feb.)
Precio diésel por litro < 1 €/l en momentos ~1,39 €/l
Precio gasolina 95 Claramente más cara que diésel Similar o ligeramente superior
Diferencial diésel/gasolina Fuerte ventaja diésel Muy reducido o nulo
Llenar depósito 55 litros ~50-55 € ~76 €

Fuentes: Datosmacro (2010) · Spain Living Forum (2026)

La conclusión es directa: la gran ventaja del diésel en precio por litro ha desaparecido. Llenar un depósito cuesta hoy más de 20 € más que hace 16 años, y el ahorro respecto a la gasolina se ha evaporado prácticamente.

Impuestos: el fin del trato fiscal favorable

El golpe definitivo a la economía del diésel no ha venido solo del mercado internacional del petróleo, sino de una decisión política que llevaba años gestándose.

Desde abril de 2025, el Gobierno español igualó el impuesto sobre hidrocarburos del diésel al de la gasolina, eliminando el trato fiscal favorable que el gasóleo había disfrutado durante décadas. Según recoge Cazahar, esta equiparación supone un encarecimiento directo del precio final del diésel en surtidor.

Pero la cosa no se queda ahí. Autopista ha señalado que están pendientes nuevas tasas fiscales adicionales que podrían encarecer aún más el gasóleo a lo largo de 2026, en línea con las directivas europeas de fiscalidad energética.

🛑 Impacto fiscal real para el usuario de diésel:

  • Antes (hasta 2024): El impuesto especial sobre el diésel era inferior al de la gasolina, lo que abarataba cada litro entre 3 y 5 céntimos.
  • Desde abril de 2025: Impuestos igualados. Esa ventaja desaparece completamente.
  • Horizonte 2026-2027: Posibles tasas adicionales medioambientales pendientes de aprobación que encarecerían más el diésel.

En términos fiscales, el diésel ya no es el combustible «protegido» que fue durante años.

Costes de mantenimiento y otros gastos ocultos

El precio del combustible es el gasto más visible, pero no el único. Y aquí el diésel también sale peor parado de lo que muchos creen.

Un coche diésel moderno lleva sistemas de anticontaminación complejos y caros: filtros de partículas (FAP/DPF), sistemas AdBlue, válvulas EGR, turbocompresores y otros componentes que, cuando fallan o necesitan mantenimiento, generan facturas importantes. Según Todorenting, el mantenimiento de un diésel es consistentemente más caro que el de un gasolina equivalente, especialmente si el coche se usa principalmente en ciudad, donde estos sistemas sufren más. Este es uno de los factores que analiza nuestra comparativa entre autonomía real y oficial.

Si lo comparamos con un coche eléctrico, la diferencia es aún mayor. Como señala Smart Wallboxes, los eléctricos tienen menos partes móviles, no necesitan cambios de aceite, no tienen embrague ni escape que se desgaste, y las pastillas de freno duran mucho más gracias a la frenada regenerativa. De hecho, hemos analizado en profundidad cómo se degradan las baterías de los coches eléctricos, demostrando su durabilidad a largo plazo.

💰 Coste energético por cada 100 km (estimación 2026):

  • Coche diésel medio: 6,5-8 € / 100 km en combustible
  • Coche gasolina medio: 8-10 € / 100 km en combustible
  • Coche eléctrico (carga doméstica en hora valle): 2-2,5 € / 100 km

Fuente: Spazio Green Solutions

Es decir, moverse en eléctrico puede costar 3 veces menos por kilómetro que hacerlo en diésel. Y eso sin contar el menor mantenimiento mecánico.

Zonas de Bajas Emisiones: restricciones que cambian la ecuación

Hay un factor que va más allá del precio y que, sin embargo, tiene un impacto económico enorme: las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). Si tu coche diésel no puede entrar en determinadas áreas de tu ciudad, su utilidad y su valor se reducen drásticamente, independientemente de lo que cueste el litro de gasóleo.

La Ley de Cambio Climático y Transición Energética de 2021 obliga a todos los municipios españoles de más de 50.000 habitantes a implantar Zonas de Bajas Emisiones. Según el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO), estas zonas restringen progresivamente el acceso a los vehículos más contaminantes.

Las ciudades más grandes ya las aplican desde hace años. Madrid y Barcelona fueron pioneras, y las restricciones se endurecen año tras año, afectando especialmente a los diésel más antiguos y a los que carecen de etiqueta ambiental o tienen etiqueta B. Para entender mejor el impacto de estas medidas, hemos analizado si Europa regula en exceso el automóvil.

Y el fenómeno se extiende. En Valencia, por ejemplo, la ZBE entró en vigor en diciembre de 2025 de forma progresiva, con restricciones que se ampliarán hasta 2028 y que afectarán a un número creciente de vehículos.

⚠️ Impacto real de las ZBE para propietarios de diésel:

  • Prohibición de circular en zonas céntricas de las principales ciudades
  • Restricciones de aparcamiento en superficie para vehículos sin etiqueta o con etiqueta B
  • Depreciación acelerada: un coche que no puede circular libremente pierde valor de reventa
  • Multas: sanciones por acceder a ZBE sin autorización
  • Expansión progresiva: cada año se incorporan más municipios y se endurecen las normas

Lo que esto significa en la práctica es que el coste real de tener un diésel ya no se mide solo en combustible y mantenimiento, sino también en movilidad perdida y pérdida de valor del vehículo. Un coche que no puedes usar para ir al centro de tu ciudad a trabajar, al médico o a hacer gestiones tiene un coste de oportunidad enorme.

El desplome en ventas y la depreciación

El mercado también está enviando una señal inequívoca. Según datos recogidos por El Output, las ventas de coches diésel en Europa han caído de forma drástica en los últimos años, mientras que los híbridos y eléctricos ganan cuota de mercado de forma sostenida. Esta tendencia refleja también los cambios en las tecnologías de baterías que hacen los eléctricos más competitivos.

En España, el diésel fue durante años la motorización más vendida. Hoy ya no lo es. Los registros de vehículos nuevos muestran un desplazamiento claro hacia motorizaciones alternativas, y esta tendencia se acelera cada trimestre.

¿Qué consecuencias tiene esto para quien ya tiene un diésel? La más directa es la depreciación. Un coche cuya motorización pierde popularidad, que enfrenta restricciones crecientes de circulación y que tiene un futuro regulatorio incierto, pierde valor de reventa más rápido que las alternativas. Si estás pensando en vender tu diésel, cada año que pases esperando probablemente empeorará la ecuación.

¿Cuáles son las alternativas más baratas hoy?

Si el diésel ya no es la opción económica que fue, ¿qué lo ha sustituido? Depende del perfil de cada conductor, pero las tendencias son claras:

Para quien hace muchos kilómetros al año (más de 15.000 km): El coche eléctrico con carga doméstica es, con diferencia, la opción más barata en coste por kilómetro. Con una tarifa eléctrica optimizada, el coste de energía puede estar por debajo de los 2,5 € por cada 100 km, frente a los 6,5-8 € del diésel.

Para quien busca versatilidad sin renunciar al ahorro: Los híbridos enchufables (PHEV) permiten hacer el día a día en modo eléctrico y los viajes largos con motor térmico, combinando lo mejor de ambos mundos durante la transición. Además, la carga en casa vs carga pública es un factor clave a considerar para optimizar costes.

Para quien tiene presupuesto ajustado: Los coches eléctricos más asequibles ya están disponibles por debajo de 25.000 € con las ayudas del Plan MOVES, y existen ventajas fiscales adicionales en IVTM, aparcamiento y peajes que reducen aún más el coste total de propiedad. También es importante considerar la autonomía real de los coches eléctricos actuales.

📋 Resumen: coste total anual estimado para 15.000 km/año

  • Coche diésel: ~1.100-1.300 € (combustible) + mantenimiento más caro + depreciación acelerada + posibles restricciones ZBE
  • Coche gasolina: ~1.300-1.500 € (combustible) + mantenimiento moderado
  • Coche eléctrico (carga doméstica valle): ~250-375 € (electricidad) + mantenimiento mínimo + sin restricciones ZBE + ventajas fiscales

La diferencia anual entre diésel y eléctrico puede superar los 800-1.000 € solo en energía, sin contar mantenimiento ni beneficios fiscales.

Preguntas frecuentes

FAQ – La muerte del diésel barato

🔹 ¿Sigue siendo el diésel más barato que la gasolina en España en 2026?

No de forma significativa. En febrero de 2026 el diésel ronda los 1,39 €/litro en España, mientras que la gasolina 95 se sitúa en niveles similares o ligeramente superiores. La diferencia histórica de precio se ha reducido drásticamente, y desde abril de 2025 el impuesto sobre hidrocarburos del diésel se igualó al de la gasolina, eliminando la ventaja fiscal que abarataba el gasóleo. (Fuentes: Spain Living Forum, Cazahar)

🔹 ¿Por qué ha subido tanto el precio del diésel desde 2010?

Varios factores confluyen: el precio internacional del crudo ha tenido presiones al alza, los impuestos sobre el diésel se han incrementado progresivamente hasta igualarse con los de la gasolina desde abril de 2025, y la demanda global de gasóleo mantiene la tensión en el mercado. En 2010 el diésel llegó a estar por debajo de 1 €/litro; en 2026 supera ampliamente los 1,35 €/litro. (Fuentes: Datosmacro, Autopista)

🔹 ¿Qué son las Zonas de Bajas Emisiones y cómo afectan a los coches diésel?

Las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) son áreas urbanas donde se restringe el acceso de los vehículos más contaminantes. La Ley de Cambio Climático de 2021 obliga a implantarlas en ciudades españolas de más de 50.000 habitantes. Los coches diésel antiguos —especialmente los que carecen de etiqueta ambiental de la DGT o tienen etiqueta B— son los más afectados, con prohibiciones de circulación o aparcamiento que limitan su uso en zonas céntricas de Madrid, Barcelona, Valencia y otras ciudades, reduciendo tanto su utilidad como su valor de reventa. (Fuentes: MITECO, Cadena SER)

🔹 ¿Cuánto cuesta por kilómetro un coche diésel comparado con un eléctrico en 2026?

Según estimaciones actuales, un coche diésel medio puede costar entre 6,5 € y 8 € por cada 100 km solo en combustible. Un coche eléctrico, cargando en casa en horas valle, puede rondar los 2-2,5 € por cada 100 km. Esto supone que el eléctrico es aproximadamente 3 veces más barato en coste energético por kilómetro, sin contar el menor mantenimiento que también requiere. (Fuente: Spazio Green Solutions)

Conclusión: el diésel barato ya no existe

Los datos son claros y no admiten mucha discusión. El diésel de 2026 no tiene nada que ver con el de 2010. El precio del combustible se ha encarecido significativamente, los impuestos ya no le favorecen, el mantenimiento es más caro que el de las alternativas, las restricciones urbanas limitan dónde puedes usarlo, y las ventas se desploman arrastrando el valor de reventa.

Eso no significa que todo el mundo deba cambiar de coche mañana. Cada situación es diferente. Pero sí significa que quien compre un diésel hoy pensando que sigue siendo la opción barata de siempre, lo hace sobre una premisa que los números ya no sostienen.

Para quien esté valorando opciones, merece la pena hacer cuentas reales con los datos actuales: coste de combustible a precios de 2026, mantenimiento según motorización, restricciones ZBE en tu ciudad, y depreciación esperada. Puede que los resultados te sorprendan.

La era del diésel barato ha terminado. Lo que viene después puede ser, en muchos casos, más económico y más limpio. Pero esa ya es otra historia.

Sobre el autor

Apasionado de la movilidad eléctrica con más de 15.000 km de experiencia en viajes por carretera. Comparto lo aprendido para que tu transición a la electrificación sea más sencilla y disfrutes cada kilómetro, sin sorpresas.